Receta de pan para molletes o panecillos individuales

DSC_5542

De un tiempo para acá me he unido al club de los panarras y he ido mejorando mi kit para la elaboración de pan incorporando diferentes tipos de harinas y semillas, así como algunas herramientas que facilitan un buen resultado (cuchilla, banneton…). Hacer tu propio pan es algo que encuentro realmente satisfactorio y cuando queda bien (que no es siempre), ¡ni os cuento!

El pan es un alimento que en general a todos nos gusta, pero a cada uno de un tipo: migas esponjosas, compactas, alveoladas; cortezas finas, crujientes, gruesas, tostadas… ¡Hay para todos los gustos!

En esta ocasión os traigo la receta de pan que utilizo para hacer barritas o molletes individuales. Está basada en una receta del conocido Ibán Yarza, pero he hecho unas cuantas adaptaciones hasta encontrar el punto que me gusta. Hacer pan rico en casa es posible y con esta elaboración podréis comprobarlo, es muy fácil y no necesitamos grandes conocimientos ni habilidades, sólo un poco de paciencia (que a veces no es poco).

Ingredientes

  • 400 g de harina (yo he utilizado la panificable de El Amasadero, es donde compro todos los ingredientes y accesorios para panadería ya que me gusta mucho la calidad que tienen, pero os sirve otra harina normal, mejor que no sea de fuerza)
  • 220 g de agua tibia
  • 1 cucharada sopera de aceite girasol
  • 9 g de sal
  • 2 g de levadura seca (o unos 4,5 de la fresca prensada)

Elaboración

Comenzaremos mezclando los ingredientes hasta obtener una masa pegajosa pero moderadamente homogénea. Dejamos reposar 5 minutos, y pasado este tiempo volvemos a amasar, esta vez a intervalos de medio minuto de amasado y 5 minutos de reposo. Este paso hay que repetirlo hasta que la masa esté fina. En estas fotos podéis ver la diferencia entre el amasado inicial y el último:


Yo me aprovecho de la frase de Ibán: “el tiempo amasa”, así que repito el paso anterior sólo unas 2-3 veces y me voy directa al siguiente, que es dejarlo tapado durante hora y media para que fermente y adquiera el volumen y la esponjosidad que queremos. Os sorprenderéis de lo uniforme que se vuelve la masa con el tiempo, sin que tengáis que hacer nada. En el último cuarto de hora podemos empezar a precalentar el horno a 250 ºC.

Pasada la hora y media de fermentación, dividimos la bola en cuatro partes (pesarán unos 160 g) o en tres si los queremos un poco más grandes y les damos la forma que nos guste.

Para hacer las barritas, tenemos que estirar la porción de masa como si se tratase de una lengua gruesa y la enrollamos sobre sí misma. Si nos gustan los picos crujientes, los acabaremos en punta, pero si no nos atraen podemos hacerlos más redondeados (este es mi caso). Este es el momento que yo aprovecho para introducir las semillas en caso de quererlas, espolvoreándolas sobre la lengua antes de formar la barra.

Una vez formadas las piezas, dejamos fermentar sobre un paño enharinado durante una hora. Transcurrido ese tiempo, les hacemos un corte a lo largo para que abran durante la cocción, las metemos al horno sin aire y precalentado (a 250 ºC) durante 20 min. Si horneáis sobre la bandeja del horno directamente, os puede ayudar poner una lámina de papel de hornear. Los primeros 10 min tienen que ser con humedad (esto favorece la formación de la corteza), para lo que pondremos en la base del horno una fuente con agua. Pasados los primeros 10 minutos, sacamos la fuente con agua y dejamos hornear normal, bajando la temperatura a 220-230 ºC.

En otra entrada os mostraré cómo hacer hogazas cocinándolas dentro de una cazuela apta para horno. De esta forma se mantiene la humedad sin tener que incorporar el recipiente con agua, pero eso lo dejamos para la próxima y seguimos con nuestra receta de hoy.

Una vez horneados, se dejan enfriar sobre una rejilla para que la parte de abajo no se reblandezca y con esto ya los tenemos listos para comer, bien sea para bocadillo o como acompañamiento de la comida, ¡son un auténtico vicio!

En este caso los acompañamos de rabas, para mí de chipirón, gracias (¡son mis favoritas!), con un poco de alioli y un poco de manzanilla (¡pero de la que tiene alcohol!).

DSC_5547

Si os decidís a hacer la receta comentadme si os resulta fácil y si os gusta el resultado. Además de semillas podéis añadir tomate si queréis que la masa se tiña de rojo, o tinta de calamar si lo queréis negro. Estas cosas dan mucho juego y quedan muy atractivas a la vista. Ya os lo mostraré otro día.

¡A amasar, amigos panarras y dejaréis con la boca abierta a vuestros invitados!

Bocados de Mundo

www.facebook.com/bocadosdemundo

facebooktwittergoogle_pluspinterest

Deja un comentario